Vía de escape

vias-de-escapePensé que escribir era una vía de escape.

Escribo en primera persona porque creo que siempre que uno cuenta una historia esta siempre un poco hablando de sí mismo. Una vez, me dijeron que para escribir una buena historia, había que escribir con sentimiento, con pasión. Para eso,  lo que se escribe lo tiene que movilizar a uno.

Después de ese paréntesis que creí necesario, sigo: “Pensé que escribir era una vía de escape”, una vía de escape para que la cabeza dejara de pensar. Pensar en todo lo que tengo para decir. Es que… es tanto lo que tengo para decir,  que mi cabeza no para. Esa sensación de tener mucho para contar, ¿será algo que nos pasa a todos? ¿Por qué pensar que la vida, emociones, sentimientos y/o pensamientos de uno son más extraordinarios que los de otros? Todos podemos tener algo para contar. Lo complicado es encontrar un tema, un marco, un eje, que le de coherencia a una sucesión de hechos y emociones.

¿Por qué nos cuesta tanto expresarnos? La respuesta es… ¿miedo? No sé de dónde viene. Tampoco sé porqué, o en realidad si sé y tengo miedo de decirlo. En lugar de sé, digo creo, porque en cuanto tengo miedo, empiezo a dudar. La duda y el miedo, pueden ser algo bueno, algo que nos aleja de situaciones que nos resultan incorrectas o peligrosas, como parte de un mecanismo de defensa. Pero… ¿y si mi mecanismo de defensa estaba defectuoso?

 

El arte de armar la valija

Armar la valija es un arte, requiere tiempo, paciencia y dedicación, no es para cualquiera.

consejosparaprepararunavalija[1]

Nos queremos llevar todo, especialmente todo eso que no usamos en el año y pretendemos usar en unos días. Nos imaginamos que nos pondríamos para cada ocasión,

el día, la noche,

desayuno, almuerzo, merienda y cena,

Sí, nos llevamos ropa para cambiarnos cinco veces al día si es necesario,

Guardo el sweter abierto por si refresca un poquito, el sweter escote redondo que tapa el pecho, el buzo de algodón, uno finito y otro grueso, siempre por si refresca, no vaya a ser que no lo llevemos y después nos demos cuenta que lo podríamos haber necesitado.